
¿Que es el Dolor Nocioplástico?
Concepto de Dolor Neuroplástico o Nocioplástico
El concepto de "dolor nocioplástico" surgió en la década de 2010 como parte de un esfuerzo por comprender mejor el dolor crónico que no se puede explicar únicamente por daño tisular (dolor nociceptivo) o problemas en el sistema nervioso periférico (dolor neuropático). Aunque la idea de que el dolor puede ser causado por alteraciones en el sistema nervioso central existía desde antes, el término "dolor nocioplástico" fue acuñado oficialmente por la International Association for the Study of Pain (IASP) en 2014. El término "dolor neuroplástico" es equivalente al de "dolor nocioplástico" y se ha popularizado a través de libros como el de Alan Gordon, "Terapia para el Dolor Crónico".
Según la International Association for the Study of Pain (IASP), el dolor nocioplástico se define como:
"dolor que surge de una nocicepción alterada a pesar de no existir evidencia clara de daño tisular real o potencial que provoque la activación de nociceptores periféricos, ni evidencia de enfermedad o lesión del sistema somatosensorial que cause el dolor."
Este cambio en la clasificación del dolor es esencial para comprender el dolor crónico, ya que permite enfocar su origen no en un posible daño físico o estructural, sino en los procesos disfuncionales mediante los cuales el cerebro y el sistema nervioso central procesan las señales del cuerpo, generando dolor de manera anómala y perpetuándolo de forma autónoma, incluso en ausencia de una causa física directa.


La Sensibilización Central y su relación con el Dolor Nocioplástico
El proceso de sensibilización central ocurre debido a cambios en el sistema nervioso central, especialmente en el cerebro y la médula espinal, que provocan un aumento en la sensibilidad al dolor. Este fenómeno puede ser desencadenado por factores como el estrés crónico, trauma emocional o una predisposición genética. Cuando se padece sensibilización central, el cerebro y la médula espinal se vuelven más sensibles a las señales de dolor y las interpretan de manera exagerada, lo que puede hacer que el dolor persista mucho después de que una lesión haya sanado.
Como resultado, el dolor se vuelve crónico, afectando profundamente la calidad de vida de quienes lo padecen. Las personas con dolor nocioplástico experimentan dolor de forma continua o recurrente, incluso sin una causa física, debido a que el cerebro continúa generando señales de dolor de manera incorrecta. Es similar a una alarma de incendios que da una falsa alarma, y sigue sonando cuando ya no hay fuego, ni siquiera humo, o una alarma anti-robo en un hogar que se dispara ante la presencia de una insignificante mosca.
Sin embargo, es importante destacar que no siempre que se presenta dolor neuroplástico hay sensibilización central, aunque ambos procesos suelen concurrir. La sensibilización central es común en trastornos de dolor crónico, pero no es un requisito indispensable para el dolor neuroplástico.


Diagnóstico y Tratamiento del Dolor Nocioplástico
El dolor nocioplástico puede ser difícil de diagnosticar porque, debido a la falta de conocimiento generalizado sobre este tipo de dolor, los profesionales de la salud tienden a centrarse primero en buscar una causa estructural, lo que puede llevar a pasar por alto que la causa del dolor sea funcional y no estructural. Debido a que el concepto de dolor nocioplástico y su tratamiento son relativamente nuevos, muchos profesionales de la salud aún no están completamente familiarizados con ellos. Esto puede llevar a pasar por alto que la causa del dolor sea funcional y no estructural.
La International Association for the Study of Pain (IASP) ha desarrollado unas directrices clínicas para ayudar a los profesionales de la salud a identificar y tratar el dolor nocioplástico. Estas directrices se enfocan en la nocicepción alterada que caracteriza este tipo de dolor, aunque no proporcionan un test específico para su diagnóstico. En paralelo, modelos como el modelo FIT desarrollado por el Dr. Schubiner, permiten evaluar la probabilidad de que una persona esté experimentando dolor nocioplástico, tomando en cuenta diversos factores clínicos, emocionales y de comportamiento. Estos enfoques permiten un diagnóstico más preciso y personalizado, ayudando a distinguir el dolor neuroplástico de otros tipos de dolor crónico.


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Video 1: Introducción al dolor neuroplástico
El dolor es una experiencia humana común, pero ¿sabías que no siempre proviene de una lesión física? El dolor nocioplástico es un tipo de dolor crónico generado por el cerebro, incluso cuando no hay daño físico visible. El cerebro actúa como un protector, generando dolor como respuesta a señales de peligro, pero a veces este dolor persiste incluso después de que el cuerpo se haya curado. En este video se explica cómo el cerebro decide cuándo generar dolor y cómo, a veces, se activa un "circuito de dolor" que no se apaga, convirtiéndose en un dolor crónico.
Video 2: El cerebro crea el dolor
El dolor físico no es el único tipo de dolor que experimentamos. El cerebro también procesa el dolor emocional de manera similar al dolor físico. En este video, se presenta un estudio fascinante que demuestra cómo el cerebro activa las mismas áreas, ya sea que estemos experimentando dolor físico o emocional. Cuando enfrentamos traumas emocionales o situaciones de estrés, el cerebro interpreta la amenaza de manera similar a cómo procesaría un daño físico, lo que puede resultar en dolor emocional que se manifiesta físicamente. Esta conexión entre lo emocional y lo físico revela que el dolor no siempre proviene de una causa física, sino que puede ser generado por el cerebro en respuesta a amenazas psicológicas o emocionales.
Video 3: El cerebro procesa el dolor de forma predictiva
El cerebro no solo responde a los estímulos externos, sino que constantemente hace predicciones sobre lo que va a suceder. Este proceso se llama procesamiento predictivo, y es clave para entender el dolor crónico. Cuando una persona experimenta dolor, el cerebro crea un "modelo" de lo que podría ocurrir, lo que a veces lleva a que el dolor persista, incluso después de que la causa original haya desaparecido. En este video, se explica cómo el cerebro crea patrones de dolor que se repiten, y cómo se pueden "reprogramar" estos patrones para aliviar o incluso eliminar el dolor crónico.
Video 4: Cómo identificar el dolor neuroplástico
En este video se explica cómo identificar el dolor neuroplástico y diferenciarlo de otras formas de dolor, como el estructural. El dolor neuroplástico no tiene una causa física evidente y puede ser inconsistente, activándose en momentos específicos o en respuesta a factores emocionales. Se dan varios ejemplos de situaciones cotidianas para ayudar a las personas a reconocer si están experimentando dolor neuroplástico, destacando que este tipo de dolor puede variar según el estrés o los desencadenantes emocionales. Es crucial que los profesionales de la salud diferencien entre un dolor estructural y un dolor neuroplástico para ofrecer el tratamiento adecuado.
Video 5: Cómo el estrés y las emociones afectan al dolor crónico
En este vídeo se explica cómo el estrés y las emociones pueden intensificar el dolor crónico, especialmente cuando el cerebro continúa interpretando señales de peligro, incluso sin una lesión física. Se crea un ciclo vicioso entre el dolor y el miedo. El dolor crónico puede empeorar cuando reaccionamos al dolor con miedo, lo que hace que el cerebro lo mantenga. Al entender que el cerebro puede "aprender" a generar dolor, se hace evidente que las emociones y el estrés crónico juegan un papel fundamental en el mantenimiento del dolor neuroplástico. También se explica que hay estrategias para reprogramar el cerebro y reducir la percepción del dolor.
Video 6: Cuando hay daño estructural pero no es el causante del dolor
En este video se explica cómo puede haber evidencias de daño estructural que se pueden tomar erroneamente como causa del dolor crónico. Por ejemplo, las resonancias magnéticas pueden mostrar anomalías en la columna vertebral, pero estas no siempre son la causa del dolor. A menudo, las personas que tienen dolor crónico no presentan lesiones estructurales evidentes en las resonancias magnéticas, ya que muchas de las "anomalías" observadas son normales para la edad. El video destaca que, si no hay un daño físico claro, el dolor puede estar relacionado con el cerebro y no con problemas estructurales
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